salud

Obesidad: la hipótesis del segundo cerebro es demasiado efectiva

salud Obesidad: la hipótesis del segundo cerebro es demasiado efectiva

Descodificación del sobrepeso por Marta Menéndez (Junio 2019).

Anonim

Una dieta rica en grasa y azúcar retrasaría el envejecimiento de nuestro segundo cerebro, el sistema nervioso entérico, que controla la actividad de las vísceras. Al menos eso es lo que los investigadores han demostrado en ratones. Tal dieta protege las neuronas de los roedores, que se vuelven demasiado numerosas y efectivas. Esto promueve el vaciamiento gástrico y crea un riesgo: ¡compense este vacío en el estómago comiendo más!

$config[ads_text] not found

Los alimentos grasos y azucarados preservarían el sistema nervioso entérico, también conocido como el segundo cerebro, y así facilitarían la obesidad. Esta patología es un flagelo internacional que afecta a más de mil millones de personas, principalmente en países desarrollados. Las personas desnutridas son, según un informe de la Cruz Roja entregado en septiembre pasado, menos. © colros, Flickr, cc por su 2.0

  • Todo sobre la obesidad gracias a nuestro archivo completo

Además de nuestra red, que supervisa todas las funciones fisiológicas, nuestro cuerpo tiene una segunda red de reguladores para regular las funciones digestivas. Este otro centro nervioso o sistema nervioso (SNE) se encuentra a lo largo del tracto digestivo; Está compuesto por más de 100 millones de neuronas, por lo que el tracto digestivo es el segundo órgano neurológico de nuestro cuerpo.

El SNE juega un papel central en el control de muchas funciones que van desde la regulación de la motilidad digestiva (vaciamiento gástrico, tránsito) hasta la absorción de nutrientes, a través del control de las funciones de la barrera intestinal, una barrera que protege a los agentes patógenos externos.

En los últimos años, los investigadores han descubierto el papel clave de SNE, un actor real en muchos no solo digestivos (enfermedades funcionales digestivas, enfermedades inflamatorias del intestino) sino también enfermedades extra digestivas (enfermedad de Parkinson).

Hamburguesas: el plato típico que promueve la obesidad. A menudo señalado, este tipo de dieta alentaría al cuerpo a comer más al retrasar la saciedad. © ehfischer, flickr, cc por NC 2.0

Azúcar y grasa, estimulantes para el segundo cerebro

Sorprendentemente, aunque la obesidad está aumentando significativamente y es un problema de salud pública, hay muy pocos datos sobre la participación de la ENC en esta afección. Esto es aún más desconcertante ya que SNE también juega un papel central en el control de las funciones clave requeridas para la ingesta de alimentos y la regulación de los alimentos.

Para tener elementos más específicos sobre el tema, los investigadores estudiaron el impacto de una dieta rica en grasas en el SNE y sus implicaciones en el vaciado gástrico y el tracto intestinal.

Este trabajo, publicado en The Journal of Physiology, ha mostrado inesperadamente que esta dieta administrada a ratones jóvenes previene la pérdida de neuronas normalmente observadas en animales de control a lo largo del tiempo.

Un vacío que debe ser llenado … mientras se come

" Creemos que al prevenir la evolución natural del sistema nervioso entérico con el tiempo, la dieta alta en grasas y sin azúcar evitará que el tracto digestivo se adapte a una dieta que corresponda a la edad adulta, y mantendrá su fenotipo juvenil correspondiente a un período de la vida. donde la ingesta de alimentos es máxima ", dice Raphaël Moriez, investigador de la Universidad Insermà de Nantes e involucrado en el estudio.

Raphaël Moriez, neurobiólogo de la Universidad de Nantes, explica el papel del sistema nervioso entérico en el vaciado gástrico. El enlace nunca se había establecido antes. © Inserm

Desde un punto de vista funcional, esta neuroprotección inducida por la dieta hipercalórica conduce a una modificación de las funciones gástricas. Por lo tanto, en animales que reciben la dieta rica en azúcares y dieta, el vaciamiento gástrico es demasiado rápido en comparación con animales de control y podría contribuir directamente al desarrollo de la obesidad al disminuir las señales de saciedad y por lo tanto, aumentar la ingesta de alimentos. Este mismo fenómeno de aceleración del vaciamiento gástrico se observa en pacientes obesos.

Obesidad relacionada con el sistema nervioso entérico

Desde un punto de vista fisiológico, este efecto neuroprotector de la dieta hipercalórica se asocia con un aumento en la producción gástrica de un factor llamado GDNF, inducido por la lapleptina, una hormona ahora bien conocida que regula la saciedad en humanos.

Este trabajo destaca la capacidad de los nutrientes para modular el funcionamiento del segundo cerebro y el papel de este cerebro en el desarrollo de la obesidad, especialmente juvenil. En última instancia, la prevención de las enfermedades neurodegenerativas digestivas o incluso el sistema nervioso central podría modificarse mediante enfoques nutricionales.

Entradas Populares